Una banda atacó a dos hombres que acababan de concretar una venta y les robaron entre $ 800.000 y $ 1 millón. El hecho ocurrió el viernes a las 19, sobre ruta 9. Las víctimas manejaban la Mercedes Benz Sprinter de una empresa que se dedica a la distribución de alimento balanceado y de elementos de veterinaria cuando fueron interceptados por un Chevrolet Vectra color champagne. 

“Aparecieron apenas cruzamos la localidad de Los Puestos, se pusieron atrás y nos hicieron juego de luces para que nos detuviéramos. Ya nos imaginábamos de qué se trataba, no íbamos a parar, pero nos terminaron cruzando el auto en plena ruta”, explicó uno de las víctimas.

Los proveedores habían concretado una entrega en Santiago del Estero y regresaban a la provincia con esa recaudación estimada.

Según le contó Agudo a LA GACETA, del auto bajaron hombres vestidos de policías. Primero les reclamaron que habían pasado rápido por un radar y que luego los apuntaron con sus armas. “Nos dijeron que nos quedáramos tranquilos y que no nos iba a pasar nada. Nos pasaron a la caja de la camioneta, nos encapucharon y ataron de pies y manos con alambres; íbamos boca abajo”, recordó.

Los delincuentes se habrían llevado, además del dinero, la mochila que contenía los recibos de los clientes y las pertenencias de los choferes, entre esos elementos había un celular que contaba con sistema de rastreo por GPS. Agudo sintió que el vehículo entraba por un camino de tierra, cuando los bandidos huyeron y él logró liberarse, se encontró en un camino rodeado de cañaverales. Junto con Cornejo, encontraron la llave de la Sprinter tirada a pocos metros del vehículo. “Salimos cerca de una escuela de Leales, de ahí volvimos a la ciudad y le expliqué al jefe lo que había pasado y que podíamos rastrear mi teléfono”, detalló.

El encargado (pidió reservar su identidad) le contó a este diario que se dirigió a la Brigada de Investigaciones Este, de Alderetes, desde allí siguieron la pista del celular hasta que lo localizaron cerca del aeroclub Los Tucanes, sobre otro tramo de la ruta 9. 

“Encontramos el aparato sobre la banquina, creo que si lo hubiesen tirado se habría roto. Lo levanté con el barbijo para que no se borraran las huellas dactilares”, indicó. 

“Tengo dos cosas en claro: la primera es que esto fue una entregada; la segunda, que alguno de los que interceptó a mis compañeros debió haber sido policía, había dos de ellos con el uniforme completo, incluyendo el barbijo, después había otros vestidos de civil”, advirtió.

El encargado lamentó la pérdida y recordó que con las dificultades que existen para cruzar los límites provinciales, habían acumulado varios pedidos para entregar sus productos. “Se trata de alimento balanceado y elementos de veterinaria, que son considerados de primera necesidad”, aclaró. “La verdad quienes me tomaron la denuncia no me dieron mucha confianza, aún no vinieron a peritar la camioneta, por ejemplo”, concluyó.